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sábado, 26 de octubre de 2013

Plátano y frito



Recorrí todo camino
y volé por pueblo entero
buscando al Barahonero
que su cuerpo es un racimo.
Que gozo de campesino
cuando lo llevo en el hombro,
algunas veces me asombro
por su belleza y tamaño,
hoy será pal cumpleaños
que con orgullo le nombro. 

Gargarean en amarillo
cantándole a la cocina,
el caldero es la piscina
y ellos gozan tan sencillo.
Se saborea el estribillo
con salami, sal o queso,
si no encontró nada de eso
busque un poco de jamón
brinde con agua e´ limón
y refresque su receso.

Se viste de la esperanza,
algunos llaman macana,
batea por la semana
jonroneando la panza.
Fue aquella querida lanza
para ganar el mundial,
con su sabor especial
en el plato calientitos
se gozan los buenos fritos
con jugo por manantial.

Se los comen los mormones
y la monja del convento,
un pastor grita contento:
¡Otro plato de tostones!
se acabaron los sermones
(Enojado dijo un cura)
¡Hasta no comer fritura
no me acerco a la capilla,
quiero tripita, morcilla,
platanito y asadura¡

Qué rica esta poesía
con su traje decimero,
que canto el del pregonero
al llevar su mercancía.
Se compra con alegría
al compas de la canción,
hace su presentación
dei noite si e´cibaeño,
y der sitio si e´sureño
vestidos de buen tostón.


Francisco Suero Copyright ©

El beso



Esa bella pincelada
ha causado una sonrisa,
en mejilla se desliza
para el alma enamorada.
Esa marca que plasmada
da motivos al amor
que recibe con calor,
con abrazos y un te quiero,
muchas veces tan sincero
que borra todo dolor.

De los labios mariposa
que aterriza en la mejilla
y de una forma sencilla
puede llegar a otra cosa.
Y si en la boca se posa
trae el baile sin receso,
ese que te deja preso
intercambiando saliva,
Amor y amistad. ¡QUE VIVA      

ESE MOTIVO DEL BESO!!!!

©Francisco Suero

Sonajero



Con tu música pintas alegrías,
dulcificas el ritmo hasta la piel,
tienes notas espesas como miel;
tu sonido es cascada, poesías….

El infante te preña en melodías,
tu le cuidas al ser amigo fiel,
aniquilas lo amargo, y hasta en la hiel,
bendiciendo con brillos de armonías.

Y se mueren los lloros de aquel niño,
la presencia materna es manantial
con llovizna de besos y cariño.

No olvidando ese brindis especial,
estribillo que suena con el guiño,

cascabel de la infancia memorial.

©Francisco Suero

Abrazo gratis (soneto melódico con repetición)



Entusiasmo que nace con calor,
con calor se dibuja una alegría,
alegría (risa fresca de armonía)
armonía que contagia por amor.

Por amor llueve el nuevo resplandor,
resplandor que visita cada día,
cada día que nos da la compañía,
compañía con el brillo y el color.

El color ha plasmado la hermosura,
la hermosura bendijo con abrazos,
con abrazos revive la ternura,

la ternura vivida cuando niños,
cuando niños gozamos el regazo,
el regazo gratuito de cariños.


©Francisco Suero

Quien soy



Soy semilla que germina,
soy un árbol productivo,
soy un miembro del cultivo,
soy el hijo de la vida.

soy el hijo de esta tierra
que recibe cada día
una bendición gloriosa,
una luz de alegría.

Una oveja del rebaño
que se encuentra en la pradera,
parte de la primavera,
soy un mes en todo el año.

Luz que cruza el paisaje,
rayo de sol mañanero
de un día de febrero,
soy canción de un largo viaje.

Soy el único habitante
y testigo en mis pensamientos,
soy escritor de este verso
y en mi mente un navegante.

Del bosque árbol frondoso,
del cielo soy una estrella,
una persona en Quisqueya
hijo del Dios todo poderoso.

Empleado en el trabajo,
ciudadano en la ciudad,
hijo de la libertad,
no soy alto ni soy bajo.

No soy lindo ni soy feo,
no soy rico ni soy pobre,
no ando en oro ni en cobre,
solo soy lo que me creo.


Francisco Suero.

Chica colonial



Le fascina cantar por la mañana
con su dulce y melódica tonada
tropical, siempre vive enamorada
en las tardes de sol (la quisqueyana)

Le acaricia la brisa tan lozana
con su mano que besa la cascada
del altar de ese rostro, cual mirada
hipnotiza y seduce (mi paisana)

Cada noche pasea por El Conde
provocando frescura de momento
al testigo, a la calle o los faroles.

Del jardín pocos saben, ella esconde
un aroma, un sabor... y avisa el viento
si me brilla un guiñar de sus dos soles.

©Francisco Suero

Soneto melódico